jueves, 27 de marzo de 2014

La reserva de García Pedrajas; Isaías y Tulio Vázquez

De la cuna Parladé nació, entre otros, uno de los encastes actualmente minoritarios, que partió de la matriz antes nombrada. Su creador fue el cordobés Antonio García Pedrajas.

Pese a estar a 16 de marzo, mañana de primavera alta en Sevilla. Nos dirigimos a Villanueva del Río y Minas, donde se encuentra la finca “Valdevacas”, sede de la ganadería de Isaías y Tulio Vázquez.





Pepe, mayoral de la ganadería, nos recibe refrescando a su equino a manguerazo limpio.

–“¿Mucha tajá anoche?” Ríe. –“No amigo, pero este calor no lo gastamos en Castilla en los tiempos que corremos, y la sed apremia”.

“Valdevacas”, dehesa en la cual pastaban lustrosos toros y novillos exhibiendo arrogante trapío hasta hace bien poco. Se los llevó por delante el temido vacío sanitario, dejando indemnes setenta vacas y dos sementales, los cuales, reinan en la finca “Los Guaperales”, en el término municipal de Constantina, también en Sevilla.

Hasta allí nos dirigimos, y nos recreamos ante la hermosura de un terreno provisto de ricos pastos e ingentes charcas, como si de diseño exclusivo se tratara… una preciosidad.

Tarea obligada era dejar constancia de todas y cada una de las reses que ahora conforman la divisa. Vacas y sementales cuya simiente cimentará el futuro de la ganadería, asentándolo en el mismo origen que propició tardes de gloria en el pasado.


Aguardamos en el primer cercado. El mayoral, junto al vaquero, apretará a contraquerencia al semental herrado con el número 12, de nombre “Tabernero”, negro mulato, girón, de trece años de edad. Ancho de sien, mirada desafiante y hechura pedrajeña lo delata.

No ve puerta junto a las becerras, y terminaría llevándose la valla por delante. El burel viene arrancado,
-“¡sálvese quien pueda!, porque no andará con bromas”
Sin perdernos el ojo, y ante lentos y cuidadosos movimientos queda retratado.

-“¿Está?”, pregunta Pepe. –“Claro que lo está. Vamos a por las vacas”.

Nos adentramos en prados de un sueño, paraíso del toro, y la tarea no será fácil. Acercar a placer a decenas de vacas estando ya servidas de alimento no se consigue todos los días.

No obstante, arranca Pepe el viejo tractor y cargamos de pienso la plataforma.




Hubo suerte. Con el ruido del motor, bajan las madres del monte en estampida… -“guardad silencio y recreaos ante ellas”. Siete decenas de reinas, porque de lustrosa corona todas ellas presumían, nos proporcionaron momentos mágicos. Guardan ya recentales, y capitanea el harén un semental de nombre “Saltavallas”, herrado con el número 4, de pelo negro mulato, listón, armónica arboladura y cuatro años de edad. Hoy, la confianza es depositada en él abandonando veredas tortuosas del pasado reciente, en las cuales la selección hacia la bravura no fue todo lo exhaustiva que debiera ser, según nos cuenta el mayoral.


Pudimos observar cómo el citado ejemplar estaba marcado a fuego con el hierro de Yerbabuena, mostrándonos el fenotipo propio del encaste de García Pedrajas, también presente en una parte de la vacada de la mencionada ganadería. Isaías Vázquez Quintanilla nos cuenta lo siguiente: -“El semental de Yerbabuena hubo que meterlo para refrescar, y evitar así el grado de consanguinidad que nos asolaba. Tenemos mucha confianza depositada en él, y, como pudisteis comprobar, es un Pedrajas puro”.

–“Probaremos varios erales de este semental, puesto que es un ejemplar contrastado. El número 12, por el contrario, de ahora en adelante cubrirá menor número de hembras”.


Según nos relata el ganadero son varias las vacas de familias señeras en la ganadería; “Bonachona”, “Brujita”, “Elaboriosa”, “Campanillera”, “Cariñosa”.





Turno para el mayoral: -“A base de tiempo y cojones, echaremos esto pa´ lante”. Sumamos el buen criterio de selección al compendio de premisas que bien nos dejó explícito el bueno de Pepe, puesto que tiene un inmejorable concepto de bravura.


–“Aquí se ha llegado a aprobar animales sólo en el caballo. Algunas becerras tomaban más de diez varas, pero entiendo que la embestida en el capote y la muleta también es importante. La duración, el fondo…”

Vacas, becerros, y semental, pastaban plácidamente a escasos metros de nosotros mientras la conversación avanzaba.




Curioso comienzo el de la divisa, al finalizar la guerra civil. –“Don Isaías y don Tulio Vázquez Román compran vacas de don Antonio García Pedrajas, también dos sementales; “Grillito” y “Nocheysol”. Todo ello se añadió a las reses de Murube con las cuales, años atrás, comenzaron a rodar en la cría del toro de lidia. Actualmente el encaste Pedrajas predomina al cien por cien en la vacada”. –“Todo el mundo asocia el pelo negro con este tipo de toro. Sin embargo, aquí siempre ha salido ganado negro mulato, girón, entrepelado, colorao, castaño… este encaste abarca varios pelajes que se pueden ir dando o no, en función de la selección que tú lleves”.

A pesar del castigo recibido por los saneamientos, ganadero y mayoral nos explican que ahora mismo cuentan con la ansiada carta verde, lo que les abrirá anhelados horizontes de cara al futuro.




La trascendencia del toro íntegro se hace presente en Isaías y Tulio Vázquez. Nuevo rumbo, mismo origen; donde fondo, casta y bravura se aliarán de cara a nuevos devenires. Ojalá traigan consigo el reinado del burel cuya sangre fue olvidada, convertida ahora en gran reserva, y proyectada al futuro como la mejor de las promesas.


Jorge Rodríguez Rodríguez 

1 comentario:

  1. Me he llevado una gran alegría leyendo esta entrada en vuestro blog. A los tulios los daba por desaparecidos desde hacía algún tiempo. Si mal no recuerdo, su última corrida completa fue en Tolosa en 2006; luego tengo noticia de un par de novilladas menores en pueblos de Segovia. Y a partir de entonces, silencio. Casi nada aparecía en la Red acerca de este hierro mítico, al margen de alguna que otra reseña en páginas web de aficionados franceses. Todas ellas se lamentaban del escasísimo número de cabezas -lo que ponía en jaque la supervivencia de la ganadería- y su nula salida en el mercado.

    Me parece admirable que el ganadero y el mayoral no hayan perdido la fe, y que continúen luchando por la pureza de un encaste que navega a contracorriente del "toreo moderno". Tuve la suerte de presenciar la corrida que lidiaron en las Ventas en 2003, un encierro con trapío a raudales, con genio y duro de pezuña. Ese es, sin duda, el camino a seguir.

    Quisiera preguntaros, ya que tenéis reciente la experiencia de vuestra visita a Valdevacas, si hay contratada alguna corrida para la temporada que viene, porque ver toros semejantes justifica cualquier desplazamiento. Y me atrevo a lanzar la idea -ahora que tan frecuentes son los llamados "desafíos ganaderos"- de que algún empresario monte un concurso con las ganaderías del encaste Pedrajas. ¿Por qué no una corrida con dos tulios, dos toros del Marqués de Albaserrada y otros dos de María Luisa Dominguez Pérez de Vargas (si es que esa joya de ganadería, que en tiempos cerraba la Feria de Abril, aún existe)?

    Si algún día se hace, como tantas y tantas cosas en este baqueteado planeta de los toros, será gracias a la afición francesa, cuya vara de medir siempre ha sido el toro bravo.

    Enhorabuena de nuevo por vuestro magnífico blog.

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