miércoles, 15 de enero de 2014

Francisco Galache Calderón; en esencia.

Plaza de Santa Eulalia, en la cafetería del hotel Condal nos citamos con don Francisco Galache Calderón. Salamanca rezumando arte por los cuatro costados, pero arte con emoción, y aquí, la emoción siempre la pone el toro.

Hombre afable, amabilísimo y locuaz. De cabeza sobre los hombros, pies en la tierra e ideas muy claras, como sus toros, protagonistas de nuestro anterior reportaje. Ellos solo atienden a su naturaleza, quizá la nuestra la estemos malvendiendo por sensiblería barata.



-“En esta sociedad de ahora, ser taurino parece ser tema tabú. Parece que hay que olvidarse de que la muerte camina entre nosotros, de que sin ella la vida sería imposible de entender. Los cementerios, ¡qué horror!, mejor alejarlos de los grandes núcleos de población. Y, si tengo una gallina, la llamaré “Perica”, que para carne y huevos ya tengo el Carrefour”.

Nos explica el ganadero su visión del futuro de la Fiesta: -“El horizonte de la Fiesta de los toros es incierto y oscuro, como el de España, tendemos a politizar todo en nuestra vida. Si hablamos de Francia, me deshago en elogios; toman cada festejo como un auténtico acontecimiento. Semanas antes se documentan e informan a los aficionados, el toro toma una gran relevancia, y allí, el que no lidia no vuelve al año siguiente. De modo que, todos se ponen bien las pilas”.



-“Es importantísimo el ingrediente de la emoción en la tauromaquia. Para ir a presenciar expresiones artísticas convencionales me voy al ballet o a ver cuadros a un museo”. En efecto, no se nos llene la boca hablando de arte. Si le empezamos a quitar emoción al asunto se nos convierte la comida en plato mediocre, cuan debiera ser delicatesen de arraigo a nuestras raíces y de legado cultural desde tiempo inmemorial.

De este modo pende la espada de Damocles sobre el itinerante rumbo que pueda escoger el mundo del toro –“Parece ir la gente a los toros porque sí, y ya está. Sin entender, y sin querer entender”. Muchos hablan de la evolución de la lidia –“¿Qué evolución? Todo es un mero trámite y querer ver cortar orejas sin ton ni son. Es imprescindible que, el que se ponga delante del toro lo conozca, y le dé un trato acorde a sus características, a su encaste”.

La casta y la raza de Vega-Villar sale también a relucir en el ganadero: -“Si un toro va de menos a más, es porque no empezó dando todo lo que tenía. El toro bravo comienza siendo bravo y también termina siéndolo”. 

Francisco Galache toma como crucial la suerte de varas. –“No se puede reventar al toro en el primer puyazo solo para no conceder quite al compañero. Os aseguro que el toro de “Encinas” cuanto más le metan las cuerdas, más empuja, y se puede morir haciéndolo. Todo hay que dosificarlo”.


Salen a la palestra varios de los sementales de la ganadería; el retratado “Chillón”, “Gandieto”, incluso algún que otro “Cuchareto” que perpetuó el nombre de aquel que fuera padre de la rama “Encinas”.

Nos comenta Francisco Galache que todos los sementales que cubren hoy día la vacada son Vega-Villar, de Urcola queda muy poquito y probablemente se termine eliminando. –“Unas quince familias, de líneas muy abiertas, componen actualmente el lote de madres. No descartamos disminuir el número de vacas tal y como está situación. En esto de la ganadería de lidia es mejor no ponerse a echar números. Uno lo tiene porque es un enfermo del toro”.

-“Es una gran suerte para nosotros que este año contemos con la carta verde. Ir a Francia es imprescindible ahora mismo”.

A mitad de conversación entra don Alipio Pérez Tabernero, se saluda con don Francisco Galache. Sin duda estamos en el lugar indicado.

Nos explica el ganadero que a su ganado debe hacérsele las cosas muy bien en el campo. -“Son toros de sangre muy caliente, como no los domines desde el principio no te haces con ellos. Nosotros acostumbramos a que no pierdan contacto con el caballo y el mayoral. Con las vacas pasa lo mismo, esas no conocen a nadie”.


-“Los saneamientos no nos dejan vivir. Solo pasa en esta comunidad, en Andalucía, por ejemplo, es diferente”. La novedosa prueba del Gamma-Interferón hace que salgan falsos positivos en tuberculosis bovina y se ceba, curiosamente, con ganaderías de este encaste y de otros de los también llamados minoritarios. La sensibilidad de esta prueba es tan grande que reacciona ante cualquier alteración del animal, como el estrés o una inflamación ocasionada por un simple golpe. –“En casa de mi padre, justamente dejaron de hacer esta prueba cuando quitamos el ganado de casta y metimos charolés. Es para pensar mal…”


Se declara Francisco Galache amante de las tradiciones, pues asignan identidad a los pueblos y naciones. –“Recuerdo hace años en Fuentesaúco, encerrando a caballo y tras el arreón final, metimos la manada a la primera hacia las calles del pueblo” Ríe. –“Hubo que volver a bajar las reses, pues había que dar Espantes. Menudo mosqueo se cogió el personal”. Declaraciones que hacen pensar a un servidor que, cualquier tiempo pasado fue mejor en lo que al festejo mencionado se refiere. Ojalá se vuelva a retomar el rumbo en la capital de la Guareña, confiemos en que sí. 

Pero no saquemos los pies del tiesto…

Nos mueve una gran ilusión por tener oportunidad de ver lidiar este encaste en un futuro próximo. En este 2014 se cumplen cien años de la adquisición de las cabezas de ganado, por parte de los hermanos Villar, a José Vega, trasladándose la vacada a tierras zamoranas, concretamente al término municipal de Vadillo de la Guareña. Utilizando esta gran efeméride como hilo conductor nos atrevemos a sugerir la celebración de una corrida concurso con ganaderías de este encaste en la presente temporada. Pudiésemos tener lugar, nos hace falta dar forma a la iniciativa. “-Todo sería pedir respaldo popular, llenar la plaza, y además, en estas condiciones, sería importantísimo para Vega-Villar”. Nos comenta el ganadero.

¿Cómo? ¿Cuándo?  #CorridaConcursoVegaVillar –“El sí o el no, deben darlo los aficionados”.


Concluimos la mañana paseando por el centro histórico y monumental de la capital del Tormes. Doblemente afortunados, pues lo hacemos con el capitán del buque insignia de la rama “Encinas”. Salamanca llena de gloria, Glorieta vacía, condenada a parir ferias sin sustento.Y, es que está de moda ir a la moda, ingente refugio de la falta de gusto y personalidad.

        

Jorge Rodríguez